Mi primera vez: así descubrí a Extremoduro

Extremoduro llegó a mi vida sin avisar. Sin premeditación, nocturnidad ni alevosía. Lo hizo como un amor tardío, cuando yo ya pensaba, qué osada es la juventud y qué atrevida la ignorancia, que a mis 25 años ninguna banda que pudiera escuchar me impactaría ya de forma determinante. Que ningún grupo podría alterar mis emociones tal y como lo habían hecho para entonces La Polla Records, Barricada o Cicatriz, por citar unos ejemplos. Ah, qué equivocado estaba, como años más tarde la vida y sus lecciones me lo volvería a recordar. 

Fue en agosto de 1992, año en el que me dejé caer por la Feria de Málaga. Allí sucedió todo. La primera noche, la única que se podía salir por el Centro de la ciudad (las restantes jornadas, en horario nocturno, la feria se trasladaba al Real, en las afueras de la capital) di con un bar de esos que horas antes hubiese pagado por encontrar. Con un bar… Imposible a priori en aquellos lares, en medio de aquel maremágnum de establecimientos llenos sus mostradores (y suelos) de botellas de fino, de faralaes, banderitas y típicos ornamentos sus techos y paredes y, a todo volumen, sevillanas  dando color al ambiente… 

Fui callejeando por la parte vieja y menos turística de la ciudad, por calles nada concurridas pese a la algarabía de otras próximas; de pronto tuvo lugar el hallazgo: Honky Tonk, leí un deslavazado cartel que pendía sobre un pórtico que parecía albergar gente en su interior. Y lo más importante para mí a aquellas horas: vida, más allá de lo que se cocía en la ciudad. 

Efectivamente, aquel era el local que mi instinto, aun sin saberlo, llevaba horas buscando. Allí, ante mí, estaba la razón que me había llevado a caminar y profundizar por aquellas callejuelas de andar seguramente inmoral. Honky Tonk, estaba abierta la puerta, todo un mundo de previsibles placeres conocidos se me ofrecía: una atmósfera cargada en su punto; gente vestida de forma normal, bafles cutres escupiendo a todo trapo rock and roll, cubatas digeribles para el bolsillo…  Sobra decir que allí me quedé toda la noche.

Al día siguiente, por aquello de despejar la niebla gris de mi cabeza, salí con mi walkman a mediodía, pero lejos de buscar la playa o el paseo marítimo, regresé sobre mis pasos con la fe del converso: fui a ver si existía aquel bar o todo había sido fruto de una ensoñación. Sí, allí estaba, y abierto. Recién fregado el suelo aunque la barra todavía era pasto de ceniceros llenos, botellines semivacíos y vasos apegados. Y allá estaba el mismo camarero que la noche anterior, afanándose en recogerlo todo. Tras pedir Coca Cola con mucho hielo, me ofrecí a echarle una mano, y pronto entablamos conversación: charla que, indudablemente, comenzó a girar alrededor de la música. 

El hombre quedó impresionado cuando le hablé de los nuevos discos de bandas vascas que habían sido publicados aquel año, ¡no tenía ni idea! Conocía a los grupos que le nombraba, pero no sabía de la existencia de aquellos trabajos ni, lo verdaderamente preocupante para él, tampoco cómo conseguirlos.

Pasó la semana de Feria, y la víspera de volver a Pamplona, pasé por el Honky Tonk a despedirme. En señal de amistad, decidí regalarle al camarero las cintas grabadas que me había llevado de vacaciones: los nuevos discos de Cicatriz, Negu Gorriak y Soziedad Alkohólika. El hombre se quedó sin saber qué decir, mirando las cintas como si de pequeños tesoros se tratase, hasta que en un momento dado se encaminó al almacén regresando con un disco de vinilo: “toma, te voy a regalar este disco, a ver si te gusta. Dejó un tipo un montón para vender y no he vendido ninguno”, me dijo extendiéndome el LP. “¿Los conoces?”, continuó.  Se trataba del Somos unos animales, segundo álbum de Extremoduro. El nombre me quería sonar, lo había visto escrito alguna vez, pero no los había escuchado. 

 Ya de vuelta a Pamplona, tras darle vueltas y más vueltas (al vinilo y a la cabeza: reconozco que aquel disco me la voló), caí. Ya sabía dónde había visto antes aquel nombre tan singular: en mi casa. ¡En una maqueta que había comprado el año anterior porque salía La Polla Records! Se trataba de una cinta que reunía canciones de Extremoduro y La Polla por la cara A y de Potato y Rosendo, por la B. El artefacto en cuestión, aquello era pura metralla sonora, se grabó en septiembre de 1990 durante un concierto celebrado en las fiestas alternativas de Mikelin 90 en Abetxuko, Gasteiz. Las canciones de Extremoduro que se incluyeron fueron Jesucristo García (con la posterior Ama, ama, ama y ensancha el alma recitada como introducción por un torrencial Manolillo Chinato) y Emparedado. Sobra decir lo impactado que me quedé cuando las escuché… y el cargo de conciencia que me entró por no haberlo hecho antes de aquel día, teniendo la cinta en casa como la tenía.

A una con el descubrimiento, pronto cambiaron las tornas, pasando a ser aquellas canciones, desde entonces, las más escuchadas de la cinta: y ya no solo en mi casa, sino principalmente en el programa que por entonces hacía en la radio libre de Iruñea Eguzki Irratia, espacio radiofónico cuya sintonía de entrada, además, pasó a ser La canción de los oficios, y la de salida, Quemando tus recuerdos, ambas de Somos unos animales. Ni que decir tiene que todas las semanas llamaban oyentes preguntando por aquel grupo que amenazaba con volar y revolucionar almas, corazones y cabezas sin posibilidad de vuelta atrás. 

¿Cómo había podido vivir hasta entonces sin aquella banda?, me preguntaba una y mil veces escuchando sus canciones sin cesar; unos temas de provocador carisma y deslenguada personalidad marcados a fuego por la malencarada voz de Roberto Iniesta, piedra angular del grupo. Pronto descubrí que aquellos Extremoduro contaban con otros dos discos que yo no conocía, y que adquirí de inmediato: los descomunales Rock transgresivo (Tú en tu casa, nosotros en la hoguera) y Deltoya. “Bueno, no hay mal que por bien  no venga”, pensaba  para mí tratando de autoconsolarme siendo consciente de lo siguiente, por otra parte: de la inmensa suerte que había tenido, pues no en vano se habían presentado en mi vida sin avisar, como acostumbran a llegar las cosas buenas, y con aquellos tres trabajos (maqueta aparte). De golpe, dando todo un golpe de mano en mi ser cuando ya pensaba que lo había visto todo…

A partir de entonces llegué puntual a sus restantes discos y pude asistir a inolvidables conciertos de Extremoduro. Fascinantes siempre. Irrepetibles, con la música y el caudal lírico de Robe desangrándose a borbotones sin que nadie pudiera contener la hemorragia. Con el magma sonoro resultante salpicando a diestro y siniestro como si de lava se tratase.  

Una cosa me quedó clara desde aquellos días: aquellos Extremoduro habían venido para quedarse.

J. ÓSCAR BEORLEGUI

Robe, Yo me quedo contigo aquí: un vídeo desde su encierro.

Con el fin de que nos resulte más llevadera la cuarentena que estamos padeciendo, Roberto Iniesta, Robe, alma mater de Extremoduro, nos regala a todos este vídeo, Yo me quedo contigo aquí.

He aquí su mensaje íntegro:

“Hola a todos, espero que lo llevéis lo mejor posible. Me gustaría daros un poco de ánimo.

Una vez me dijo mi primo Potri, Antonio Ojea, que no le gustaba que le vieran haciendo bocetos cuando dibujaba. Literalmente, me dijo que para él era como si le vieran cagando.

Y le comprendí, porque a mí me pasa un poco igual, así que seguramente me arrepentiré de este vídeo, pero no importa.

Afortunadamente, en mi vida, he hecho muchas cosas de las que luego me he arrepentido.
¡Besos y abrazos!

Robe”

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Extremoduro agota en menos de una hora la nueva fecha de Madrid y saca otra a la venta

Hoy a las 10:00 de la mañana se han puesto en circulación las ampliaciones de aforo previstas de la gira de Extremoduro y la nueva fecha de Madrid del sábado 25 de julio. En menos de una hora se han agotado todas las localidades quedando solo unas pocas de grada alta en Sevilla.

El grupo se ha visto en la obligación de sacar precipitadamente otra fecha en Madrid el día 24 de juliocuyas entradas ya están a la venta.

Extremoduro venden más de 200.000 entradas de su gira de despedida en 24 horas

Habiendo transcurrido apenas 24 horas desde que se anunciara la gira de despedida de Extremoduro y saliesen las entradas a la venta, ya se han superado las 200.000 entradas vendidas.

Esta cifra supone el record absoluto de ventas en España en un solo día, de cualquier artista, nacional o internacional, y rebasa cualquier previsión o expectativa. En varias ciudades están ya a punto de agotarse todas las entradas.

Os recordamos que la separación de Extremoduro, hecha pública por la banda esta semana, se materializará finalmente tras doce conciertos que tendrán lugar en mayo, junio y julio de 2020. Estas son las ciudades y fechas:

Las entradas para los conciertos pueden adquirirse desde la web de la banda, la web de LivenationTicketmaster y El Corte Inglés

‘Ni tan joven ni tan viejo. Tributo a Sabina’: Robe hace suya ‘Calle Melancolía’

El próximo 13 de diciembre saldrá a la venta Ni tan joven ni tan viejo. Tributo a Sabina,  álbum de homenaje a Joaquín Sabina en el que han participado treinta y ocho artistas de primerísima línea dando forma a veinticinco versiones: uno de ellos Roberto Iniesta, Robe, quien ha hecho suya como solo él sabe hacer una de las más bellas composiciones del cancionero de Joaquín: Calle Melancolía.

Y, de forma exquisitamente intimista, lo ha hecho consiguiendo acrecentar más si cabe la emoción y  sensibilidad de la canción.

El viernes 13 podremos escucharla.

Iñaki Antón aportó el toque rockero al Festival Bach de Canarias

El guitarrista bilbaíno protagonizó una noche histórica junto con 20 músicos de las islas

Foto: Juan Carlos Castro

El Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria acogió el sábado 21 el último concierto del 5º Festival Bach de Canarias, siendo la noticia la presencia en el evento del legendario Iñaki Uoho Antón.

La música clásica, así pues, se fusionó con el mejor rock en una actuación en la que el guitarrista de grupos como Platero y Tú, Extremoduro e Inconscientes hizo sonar sus guitarras acompañado por 20 músicos de las islas. La actuación deparó versiones para todos los gustos, yendo desde el concierto de Brandeburgo hasta a otras de corte genuinamente rockero, adaptadas siempre al formato orquesta.

Seis artistas de El Dromedario Records, y la propia discográfica, premiados en el Rockferendum 2018 de la Heavy y Mariskal Rock

El Dromedario Records, por 2º año consecutivo, y seis de sus artistas, han vuelto a obtener posiciones de privilegio en el ya tradicional Rockferendum organizado por la revista La Heavy & Mariskal Rock. Los elegidos han sido: Robe, Inconscientes (y su guitarrista Iñaki ‘Uoho’ Antón), Sôber (y su batería Manu Reyes), Las Sexpeares, La Beriso y Marea.  

Robe, el histórico líder de Extremoduro, se ha impuesto en la categoría de mejor DVD por su espectacular DVD + doble CD Bienvenidos al temporal, habiendo quedado en las votaciones, también, como 4º mejor letrista. Inconscientes han sido premiados por No somos viento como 5ª mejor canción, y su guitarrista Iñaki Uoho Antón, uno de los grandes productores del rock nacional y guitarrista también de Extremoduro, como 4º mejor guitarrista. Sôber, por su parte, han sido reconocidos como mejor grupo y como 2ª mejor directo en 2018. Su batería Manu Reyes, ha quedado como 2º mejor batería. Las Sexpeares son, par los lectores de La Heavy, el 2º mejor grupo revelación del año y La Beriso, la mejor agrupación latinoamericana. Además, El Dromedario Records ha obtenido la 4º posición en el ranking de mejor merchandising. Como colofón, la vuelta de Marea al estudio, ha sido la quinta mejor noticia del año. 

¡¡Muchísimas gracias a todos por vuestra participación!!

El Dromedario Records también en Instagram

 

A partir de ahora ya estamos en Instagram, esperamos que compartáis con nosotros las fotos que os hagáis en los conciertos de nuestros artistas. Podéis etiquetarnos con @eldromedariorecords o el hashtag #eldromedariorecords, Y podéis compartir también vuestras fotos y vídeos, queremos conoceros.

Robe, Iñaki ‘Uoho’ Antón, Kutxi Romero, Bourbon Kings, Alén Ayerdi y El Dromedario Records, premiados en el Rockferendum 2017 de Mariskal Rock

Los artistas de El Dromedario Records y el propio Dromedario Records –en esta ocasión- han vuelto a cosechar importantes reconocimientos en el ya tradicional Rockferendum, organizado por Mariskal Rock; he aquí quiénes han sido los elegidos: Robe, Iñaki Úoho Antón, Kutxi Romero, Bourbon Kings, Alén Ayerdi y El Dromedario Records.

Robe, el histórico líder de Extremoduro, ha sido reconocido como mejor letrista, mejor compositor y mejor grupo; Iñaki ‘Uoho’ Anton, legendario guitarrista y productor de InconscientesExtremoduro, como tercer mejor guitarrista; Kutxi Romero, como mejor letrista; Alén Ayerdi, batería de Ciclonautas y Marea, ha sido distinguido como héroe del año; El Dromedario Records, por su sección de Merchandising, y Bourbon Kings, como banda revelación de 2017.

Muchísimas gracias a todos por vuestra participación

El Dromedario Records, stand propio en Media Markt

Nos complace hacer público que, a una con el año nuevo, acabamos de estrenar stand propio de El Dromedario Records en Media Markt Pamplona; así pues, ya es posible encontrar todos nuestros discos juntos, ¿a qué estáis esperando?

Para celebrarlo, hasta el 31 de enero os regalaremos por cada compra que hagáis una camiseta y el CD recopilatorio Esenciales (con las mejores 18 canciones de nuestras bandas); dichos obsequios serán repartidos hasta fin de existencias, así pues, ¡¡no olvidéis pedir vuestros regalos al pasar por caja!!